Urbmedia

Cultura, sociedad e innovación

Las creencias y los deseos son la base de toda sociedad, porque son flujos y como tales "cuantificables" , verdaderas cantidades sociales, mientras que las sensaciones son cualitativas, y las representaciones simples resultantes.

 
Deleuze y Guattari 


Resumen Trayectoria

 

De las nuevas tecnologías en la ciudad a la cultura para el Desarrollo. Diferentes momentos sociales requieren diferentes propuestas y respuestas. Así ha sido nuestra trayectoria estos diez años, en un recorrido en el cual hemos buscado a través de diferentes formas responder a un conjunto de desafíos, personales, sociales, colectivos, que se nos presentaban.

 

En este proceso nuestras ganas y la necesidad de crear e innovar han estado siempre presentes. Tenemos un lazo previo con la creación y las artes, pero en el camino hemos descubierto el valor propositivo de muchos otros criterios, miradas y disciplinas que ahora son parte de nuestra forma de entender las cosas. En este momento, estamos especialmente interesados en cómo el medio humano y social para innovar tiene condiciones muy estrechamente vinculadas a cómo son las personas, a cómo actúan entre ellas y socialmente. Destacamos la ética pública en la innovación puesto que los resultados mas perdurables en innovación coinciden con un interés que excede el beneficio netamente personal. Esto nos indica que tenemos delante un inmenso espacio por descubrir, y que muchas manifestaciones ligadas con lo que la gente hace tienen este potencial. Está en sus aspiraciones.

Nuestro trabajo siempre ha estado relacionado con el acto de vincular y conectar. Nuestro primer paso fué conectar la potencia y las capacidades de las tecnologías y la ciudad, con toda la riqueza y problemática que lleva consigo. En este proceso, propusimos métodos y formatos para conectar lo que podían hacer las personas que usaban tecnología en las ciudades para desarrollar nuevas formas de conocimiento, uso y mejora de la vida urbana. Un resultado indirecto de ello fué generar una evidencia de que la producción cultural urbana con medios digitales tenía un valor, y este valor era relativo a la usabilidad, al beneficio que estos productos ofrecían. Se trataba de un espacio de productos digitales, y por lo tanto altamente inmateriales, ligados a nuevas formas económicas, que surgían a principios de los años 2000. En cierta forma, este nuevo orden económico obligó a los profesionales, a los sectores productivos de la cultura y, a las instituciones de gobierno ligados a ellos, a posicionarse respecto de estas nuevas realidades.

 

De acuerdo a ello, nos involucramos en nuevas iniciativas ligadas a la gestión de conocimiento, mapeamiento de sectores culturales y sociales, y en procesos que apuntaban al manejo de estos recursos. Paralelemente a ello, habíamos comprobado un efecto de la expansión tecnológica, la creación de una brecha digital que aumentaba las diferencias entre los conectados y los no conectados, y que de manera general, beneficiaba principalmente a un pequeño segmento de la población mundial, aquel que estaba mas conecatado, el que tenía más acceso a los beneficios de la tecnologia. Por este motivo, de manera paralela, insistimos en que el uso tecnológico debía estar relacionado con un beneficio socialmente positivo.

 

Posteriormente, participamos de la aplicación de nuestras ideas y metodologías en el ámbito del desarrollo económico y social del sector cultural y artístico, generando estudios, publicaciones y creación de organismos destinados a esta finalidad. Esta experiencia nos dejó una importante conclusión sobre lo que significa innovar: no es algo que ocurre en un espacio vacío, tiene costos, costos relativos a lo que se propone y a dónde se propone. No todas las recetas para innovar sirven en todos los lugares, sino que la mayoría de las veces sólo sirven como referencia de que en ciertos lugares las innovaciones se han producido en base a estas ideas. Nuestro interés derivó por ello a poner atención en experiencias o casos en los cuales se ha producido un importante clima y medio innovador. Por eso, hace un tiempo estamos estudiando en Chile, observando el proceso innovador que se produjo en la década de los 60's. El contacto directo con los innovadores de esta época nos ha enriquecido con una nueva valoración de la sabiduría lograda por ellos como un elemento principal para entender la innovación, y entenderla desde las claves sociales y culturales de un país. Como nos hemos acercado al tema con una mirada genealógica, hemos podido reparar y reconocer cómo la vinculación entre personas ha sido clave para el surgimiento de los hallazgos particulares, lo que al ocurrir en diferentes campos, ha generado una expansión de iniciativas, conocimientos y redes sociales y personales.

 

Tal como decíamos al principio, hemos constatado como una ética orientada al bien social, explica esta expansión, y aclara cómo el imaginar democráticamente el futuro es una clave central en una acepción de la innovación que promueve la inclusión y reconoce las inmensas capacidades creativas potenciales de cualquier ciudadana/o. Todo esto nos lleva a estar situados en un espacio de acción que tiene el desafío de plantearse hacer proyectos con impacto social desde la cultura (en temas de cultura y desarrollo, y en la transformación económica social de sectores específicos), asumiendo este trabajo como trabajo con redes de personas, las que actualmente se proponen innovar y aquellas que aportan el vínculo con la tradición y la historia, y que permiten entender mas profundamente dónde estamos. A veces saber esto, nos permite reparar cuáles son los objetivos, la mentalidad y la forma de actuar que nos puede llevar a resultados beneficiosos.

 

1999 - 2009

 

 

 
Listado proyectos realizados

 

 

2009 
Estudio impacto público en el Centro Cultural de España en Chile
2008 - 2009
Genealogías de la Innovación